martes, mayo 15, 2007

Lo esencial es invisible a los ojos

Los hombres han olvidado esta verdad -dijo el zorro-, pero tú no debes olvidarla. Eres responsable para siempre de lo que has domesticado. Tú eres responsable de tu rosa...

Y el zorro no era nadie para el principito, ni éste para el zorro... pero una vez domesticados, ambos son únicos el uno para el otro. Qué difícil sería la vida sin domesticar y sin ser domesticado, pero que dura se hace cuando se olvida esa promesa.
El comienzo siempre es complicado, se habla del tiempo, del trabajo, de a qué dedicamos el tiempo libre... Al principio nos sentamos lejos y miramos de reojo, intentando no coincidir miradas, nos hacemos más interesantes de lo que somos, intentamos parecer granitos de arena únicos en este desierto. Al principio solo hablamos de lo bueno, solo oímos lo que queremos oír...
Y el tiempo pasa y el deseo de conocer más, de ser conocidos, nos impulsa a sentarnos más cerca, a preguntar más allá de lo que unos ojos, unos labios, unas manos... nos cuentan.
Nos sentimos especies únicas, admiradas, escuchadas, domesticadas... La dependencia es una sensación dulce y amarga, incontrolable y maravillosa, pero joder como duele. Y a veces el día de la partida se acerca, pero lloraré - dijo el zorro -, tuya es la culpa - dijo el principito -, yo no quería hacerte daño, pero tú has querido que te domestique...
A pesar de todo, siempre quise ser una rosa única, aunque por fuera sea como las demás, saber por dentro que yo soy la más importante de todas, porque me han regado, me han resguardado del frío y matado los gusanos, ser la rosa de alguién, y no siempre el principito.
Por favor... domestícame. - dijo el zorro.

4 comentarios:

mar dijo...

Que bonito es sentirse única en este mundo, pero para desgracia, a veces nos hacen recordar que no es así..la vida suele ser demasiado dura...

Caminante (El chico que camina) dijo...

Que curioso.

Acabo de postear un trozo de El Principito y ahora entro en tu blog y hablas de lo mismo.

Supongo que por eso comparto contigo mi camino de baldosas amarillas...

Sé perfectamente lo que sientes...

El Chico Que Camina (Un Principito más).

Sesé dijo...

Por favor... domestícame

vanmar dijo...

Tú si que me has domesticado, que agujero tan grande me ha dejado tu partida, la de Íñigo y hoy la de Juan... Lo que he podido llorar...